A veces me gustaría volver a ser esa pequeña que vivía llena de ilusiones, que pensaba que la navidad era especial. Se portaba bien todo el año para que papá noel le traiga esa barbie que siempre quiso. Y a las doce, mientras la familia brindaba, salía corriendo llena de ilusiones inquebrantables para ver si podía ver a Papá Noel poniendo su regalito en el árbol. Pero cuando llegaba y veía la oscuridad y su regalito en el árbol, corría a la ventana para ver si podía verlo en el cielo, pero nada. Volvía al árbol y con toda la inocencia e incertidumbre abría el envoltorio y encontraba el superficial regalo que tanto quería. Me gustaría volver a eso. Sí, era absurda, tonta e inocente, pero creía y tenía ilusiones. Hoy me miro y veo que toda la magia en mi se pierde, como si fuera una vela que va consumiéndose. Ya no creo en la magia, sé cada truco. Ya no creo en Papá Noel, mis papás me dan el regalo a las doce. Ya no creo en los Reyes Magos, mi regalo me lo compro yo misma. Ya no creo en nada. La magia de creer la perdí para siempre. Y no me gusta, quiero volver a creer, a tener ilusiones pero sé que no puedo. Me sacaron esa bendita venda de los ojos y veo todo con claridad... pero yo NO quiero. ¿Tanto cuesta no romper las ilusiones? Hoy me miro y me veo tan vacía, tan desilusionada, tan poco creyente. Quiero volver a creer que Papá Noel y los reyes magos existen. Quiero volver a creer en las hadas que me cuidan de noche, en los duendes que me visitan cuando me porto mal. Quiero volver a encontrar esa inocencia que perdí. Quiero volver a creer, recuperar la inocencia perdida. Pero, ¿Cómo olvidarme de lo que ya sé si al querer olvidarlo me lo acuerdo más?¿Cómo algo para recuperar algo que ya perdí? Quiero volver a creer. Quiero... pero no puedo
martes, 15 de marzo de 2011
A veces me gustaría volver a ser esa pequeña que vivía llena de ilusiones, que pensaba que la navidad era especial. Se portaba bien todo el año para que papá noel le traiga esa barbie que siempre quiso. Y a las doce, mientras la familia brindaba, salía corriendo llena de ilusiones inquebrantables para ver si podía ver a Papá Noel poniendo su regalito en el árbol. Pero cuando llegaba y veía la oscuridad y su regalito en el árbol, corría a la ventana para ver si podía verlo en el cielo, pero nada. Volvía al árbol y con toda la inocencia e incertidumbre abría el envoltorio y encontraba el superficial regalo que tanto quería. Me gustaría volver a eso. Sí, era absurda, tonta e inocente, pero creía y tenía ilusiones. Hoy me miro y veo que toda la magia en mi se pierde, como si fuera una vela que va consumiéndose. Ya no creo en la magia, sé cada truco. Ya no creo en Papá Noel, mis papás me dan el regalo a las doce. Ya no creo en los Reyes Magos, mi regalo me lo compro yo misma. Ya no creo en nada. La magia de creer la perdí para siempre. Y no me gusta, quiero volver a creer, a tener ilusiones pero sé que no puedo. Me sacaron esa bendita venda de los ojos y veo todo con claridad... pero yo NO quiero. ¿Tanto cuesta no romper las ilusiones? Hoy me miro y me veo tan vacía, tan desilusionada, tan poco creyente. Quiero volver a creer que Papá Noel y los reyes magos existen. Quiero volver a creer en las hadas que me cuidan de noche, en los duendes que me visitan cuando me porto mal. Quiero volver a encontrar esa inocencia que perdí. Quiero volver a creer, recuperar la inocencia perdida. Pero, ¿Cómo olvidarme de lo que ya sé si al querer olvidarlo me lo acuerdo más?¿Cómo algo para recuperar algo que ya perdí? Quiero volver a creer. Quiero... pero no puedo