Hermanos en lo bueno y en lo malo, siempre unidos, siempre a mano, sin pedirnos nada a cambio. Hermanos en lo dulce y en lo amargo, aprendimos a escucharnos y a entendernos sin mirarnos... Y hoy estamos juntos y nada de ello ha cambiado, por el mismo rumbo y luchando por lo que amamos.