Que no te sorprenda si te digo que no siento amarte con locura, es suficiente con mostrarte un poco de ternura. Voy a acabar con la historia milenaria de la idiota enamorada del galán: ella se muere de amor mientras él con los amigos rinden culto a la infidelidad... y así no da para más.
Si no reacciono como esperas es porque los roles han cambiado: vas a llamar, no voy a estar, lo escribirás en tu diario. Dibujarás corazones con mi nombre mientras yo miro el partido en algun bar. Ya te imagino, mi amor, deshojando margaritas preguntando si te voy a llamar... me fui, no da para más. Voy a empeñarme en convencerte para que te entregues todo entero y pases la noche engatuzado, enredado en mi juego. Después, por arte de magia, yo me esfumo y por semanas no me digno a aparecer. Es humillante, lo sé, pero tienes que entender ahora tengo en mi mano el poder... y al fin lo vas a entender.