miércoles, 14 de diciembre de 2011

Y me preguntás por qué te quiero tanto? Creo que nunca voy a encontrar una respuesta que me convensa. Te quiero porque, al mirarate a los ojos, al ver como me miras, con ese brillito tan particular, veo como luchas para que no se te caiga la armadura, ese fuerte indestructible que te hiciste para que nada ni nadie te pueda lastimar.
Cuando te miro a los ojos me transmitís miedo, pánico, felicidad, cariño, seguridad e inseguridad al mismo tiempo. Inseguridad de vos mismo, seguridad de lo que queres pero miedo de arriesgarte a conseguirlo.
Te quiero porque sos único. Porque de las millones de personas que habitan en este mundo, vos sos el que yo elijo cada mañana al despertar, y cada noche al cerrar los ojos y entregarme a los sueños. Porque sos vos, entre tanta gente, el único al que le confié mi corazón, después de pensarlo tanto tiempo, decidí arriesgarme y confiar en vos, y entregarte lo más valioso que tengo, metafóricamente hablando.
Te quiero porque me alegras el día, y la vida. Porque con un simple hola de tu boca yo sonrío. Porque me alegras con tus chistes ingeniosos, y me haces sonreír hasta cuando mi corazón está angustiado.
Te quiero porque me completas. Porque aunque seamos el agua y el aceite, la sal y el azúcar, yo con vos me siento completa, siento que no hay vacíos que llenar, siento que no necesito nada más.
Te quiero porque me haces sentir única. Porque con un beso, un abrazo, una caricia o un te quiero, me haces sentir la mujer más privilegiada del planeta, la chica con más suerte, única.
Te quiero porque cuando te miro te elijo, porque no hay otro que quiera. Porque no sos una opción entre varias, sino que sos la mejor... o la que yo quiero. Te quiero porque me sobran las razones, porque te confié más que demasiado y supiste ser un cofre cerrado bajo siete llaves. Te quiero porque te metiste en mi vida de improviso, de zopetón, y la diste vuelta, y me alegraste, me cambiaste, me hiciste mejor. Te quiero hoy, mañana y siempre. Te quiero conmigo para seguir construyendo día a día esto que venimos viviendo hace un año. Sin mentiras, sin traiciones, sólo verdades, amor, felicidad y alguna que otra peleíta, pero que terminen con un beso hermoso y único como esos que me das, que me gustan tanto.
No sé por qué te quiero, o si sé que te quiero por todas estas cosas juntas y más... pero de algo estoy segura... Hoy no siento lo mismo que ayer... y te quiero menos que mañana.